sábado, 7 de julio de 2007

En primera persona

"La gente trabaja por orgullo"
Juan Larrañaga, presidente de Philips en la Argentina



Juan Larrañaga recibió a LA NACION en su oficina, un lugar amplio y bien dispuesto, con grandes ventanales que permiten observar el constante tráfico de la avenida General Paz. Cuando se le comentó la idea de la nota aseguró sin dudar: "El gerente de Recursos Humanos es el CEO de la compañía, ya que asegura todas las herramientas para que un gerente pueda trabajar con su equipo".
-Usted ha pasado por muchas divisiones de Philips.
-Pasé por casi todas las divisiones comerciales de la compañía, desde vendedor hasta gerente de una región. Salvo una, que es sistemas médicos, y trabajé en 6 países.
-¿Hoy las empresas siguen entrenando a la gente en diferentes puestos?
-Cuando entré a Philips había muchas categorías. Para llegar a hablar con el número uno de la compañía uno necesitaba semanas. Eso cambió mucho. O sea, uno entraba en una compañía para quedarse 30 años y hacer carrera. Hoy la compañía ya no puede ofrecer carrera porque tenemos dos o tres niveles nada más entre el número uno y el resto de los empleados. Entonces, se ofrece empleabilidad. Nos encargamos de tratar bien a la gente, de entrenarlos y que esa persona pueda tener la oportunidad en Philips o fuera de Philips. Obviamente buscamos retener nuestros talentos, tratamos de mantener a los mejores valores.
-¿Cuáles son los mecanismos para retener a un empleado?
-Muchos van a decir que es el dinero, pero no creo que sea el dinero. Me parece que la gente trabaja básicamente por orgullo. A todo el mundo le gusta trabajar en una organización ganadora. Si uno le da la posibilidad al empleado para que sea ganador, eso es lo que más quiere. Después se lo acompaña económicamente porque cuando el tipo es, efectivamente, ganador, no se puede dejar de pagarle.
-¿Qué competencias se necesitan para trabajar en Philips?
-En general se busca que la persona tenga talento, capacidad de liderazgo, mucho compromiso con lo que hace, resultados. Cuando uno está buscando gente está buscando líderes, lo que no significa que toda la gente que tenemos trabajando tenga esa capacidad. También hacen falta los otros. Es como un equipo de fútbol, necesita los que corren y los que hacen goles también. Ahora, un equipo sólo con estrellas... Las estrellas no duran demasiado. También necesitamos gente que haga su trabajo todos los días y lo haga bien.
-Analizando su carrera, ¿cree que corrió y metió goles?
-Sí, hice varios. Yo entré en la compañía como joven profesional. A mí me tomaron cuando nosotros teníamos fábrica de componentes en la Argentina. Lo que me dijeron cuando entré, fue mire, usted es un ingeniero, y va a estar en ventas porque tiene que conocer el mercado, pero de usted queremos hacer un gerente, en tres años. Y así fue.
-¿Así de claro?
-Así de claro. ¿Por qué va a ser diferente?
-No todas las empresas tienen este lenguaje tan claro y directo.
-Claro, el tema es que a uno le tiene que tocar un buen momento. Cuando la empresa crece, conviene saber qué huecos se van a producir. Yo tuve esa suerte. Soy muy agradecido a esta compañía porque me dio muchas posibilidades, por eso trato de que los jóvenes también las tengan. Nosotros tenemos valores dentro de la empresa y yo los adoro. El primero es deleitar a los consumidores, el segundo es asumir los compromisos, el tercero es trabajar en equipo y el cuarto es desarrollar el personal. Usted puede hacer un país con estos valores. Esta compañía es una empresa que cumple absolutamente todo lo que promete.
-Actualmente si usted tuviera los huecos...
-Yo estoy continuamente buscando gente acá que pueda sucederme, es más, que haga el trabajo mejor que yo en el futuro. Esa es mi tarea fundamental. Cumplo 60 el año que viene y también tengo que dejar el lugar.
-¿Y después?
-Hay una vida después de Philips. Usted ve en mi currículum que es la primera vez que voy a estar cuatro años y medio en un lugar. También quiero otra cosa, dedicarme un poco más a mi familia y encarar algunas otras actividades. No creo que uno tenga que quedarse eternamente haciendo una sola actividad. Además, escoba nueva barre bien.
-¿Cuál es el rasgo más notorio del trabajador argentino?
-Como tenemos economías inestables estamos acostumbrados a arreglarnos con lo que podemos, a cambiar. Tenemos gerentes flexibles, que no se encasillan en una cosa y están buscando soluciones siempre. El argentino es un tipo que cuando está afuera le dicen hay tal problema y es el primero que sale con una solución.
-¿Cómo se hace para balancear el tiempo libre con el laboral en su posición?
-Eso es difícil y muy personal. Yo tengo una particularidad, fui expatriado durante 15 años. Me fui con mi señora y mis tres hijos. Tu núcleo familiar se vuelve mucho más fuerte cuando estás afuera. Tu señora en ese sentido es tu asesora número uno. Además las mujeres siempre ven las cosas que los hombres no vemos.
-Las mujeres, ¿son mejores para los negocios?
-No sé si para el negocio, pero sí miran un poquito más allá de lo que ven los hombres. Nosotros estamos más en el negocio del día, y ellas ven los comportamientos que te dan pistas de cómo alguien se va a mover.

Centro para la mujer

Junto a la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec) el Camión de la mujer , una idea de Larrañaga, cuenta con un ecógrafo, mamógrafo, rayos X y colposcopio. Una aparatología de última generación donada por Philips para que recorra el país brindando un diagnóstico a mujeres sin recursos. "Podemos hacer estadísticas para saber cómo es el comportamiento del cáncer de mamas en la comunidad aymara o en otras donde no las hay", dice Larrañaga. Sin embargo, hace seis meses que este camión, con una tecnología cuyo costo ronda los US$ 500.000, está parado por problemas de habilitación. "En todos los países lo reciben con los brazos abiertos, menos en el nuestro. Por eso me duele más. Tenemos equipamiento en el camión por medio millón de dólares y está parado. ¿Este es un país que se puede dar ese lujo? Quieren que pongamos un baño, lo ponemos, pero tienen que ponerse de acuerdo en cómo habilitarlo. "Además yo pertenezco a esta sociedad y si podemos hacer algo por la gente de menos recursos, ¿por qué no lo vamos a hacer? Voy a buscar que a mi marca le vaya mejor, porque soy un hombre comercial, pero si a mi compañía le va mejor voy a poder hacer más cosas de éstas."
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